Había estado juergueando antes de Año Nuevo, la noche de Año nuevo y después de Año Nuevo y el segundo fin de semana de enero del 2009 era el cumpleaños de mi amiga la chata, y en su casa –para ser más exactos en su terraza- siempre se armaba el locurón, cada vez que toda la gente se juntaba para celebrar año a año su onomástico. Esa noche me tome unas chelas y luego un delicioso vaso de Pisco con todas las de la ley, es decir: su jarabe, sus gotitas de amargo de angostura, sus gotas de limón, su hielo y la bebida de rigor. Tras brindar con mi broder Renzo me acerque al grupo que mas allá de la mesa con la ventilación apropiada se dispusieron a prender una pipa de donde emanaba un aroma deliciosamente canábico y tentador, me rotaron la pipa y le di un buen hit –o pitada- y de inmediato algo ocurrió en mi, sentí que una onda expansiva entraba por mi garganta e hizo reventar mi pecho, de inmediato mi cerebro empezó a flotar, los ojos se me achinaron, se me dibujo la relajada sonrisa en la boca pero…no todo era tan agradable, mi corazón se convirtió en una batería; en un bombo para ser más exacto, un bombo que por ratos era tan brutal como el más salvaje trash metal y por ratos de ritmos marcados y pausados como en la más sutil y oscura canción de triphop, sentía que mi pecho era una bolsa de aire donde mi corazón flotaba y latía a su antojo y a velocidades radicalmente distintas. Todo está en la mente me dije para mis adentros mientras en la terraza de la chata todo transcurría necia y naturalmente. Me concentre en conversar, calmarme y comer bolitas de papa con salsa como un hambriento y olvidarme del asunto para que mi ritmo cardiaco se estabilice sin hacer ningún escándalo. Mientras conversaba con mi amiga y me olvide completamente de cigarrillos y alcohol –felizmente esto coincidió con la comitiva que en busca de cerveza demoro un buen rato- empecé a sentir como un súbito y juguetón hormigueo me invadía el pecho y el brazo izquierdo y a penas la palabra “infarto” apareció en mi mente fue pisoteada por la palabra “calma” que me obligue a evocar. Así entre la realidad y la stoneada, entre el adormecimiento de brazo y los pálpitos inquietos estuve larguísimos y eternos minutos hasta que por fin fui dándome cuenta que los hormigueos cesaban y que poco a poco mi corazón volvía a su ritmo habitual. Pasó un buen rato y de repente llegaron las chelas, me sentí tan bien conmigo mismo de haber vencido esta maldita pasada de vueltas que encendí un cigarrillo y aunque acepto que le di la primera pitada con temor me uní a los brindis que continuaron y al rato me retire de la casa de la chata para seguirla en un bar en el centro de Lima.
A la tarde siguiente la resaca de rigor estuvo acompañada de hincones en el corazón y de efímeros adormecimientos en el brazo y el pecho; no podía decirle nada a mi madre pues daría el grito en el cielo y es que claro me olvide señalar que tengo una lesión en el corazón, descrita como una “dilatación aórtica” y supe de inmediato que la payasada de la noche anterior me pudo haber costado la vida o un buen susto. Llame a mi novia para contarle lo sucedido, hacía varios días que no hablábamos y me escuchó por el celular en silencio solo para acotar al final: “ya estás bien grandecito para medir tus actos Fernando”, yo no podía decirle nada…obviamente la había cagado …”¿sabes qué? no me llames para contarme cosas que me dan más cólera”…-¿mas?-...”oye estoy ocupada ¿ok?....mira…vente mañana en la noche a la casa que tengo que hablar contigo…chau”, era obvio que las cosas entre nosotros no iban bien, yo había perdido hacia meses mi trabajo y nuestra relación iba de mal en peor, pero ahora no debía pensar en cosas del “corazón” sino en mi corazón literalmente hablando.
El día lunes en la mañana fui al hospital a sacarme una cita con la cardióloga que me había diagnosticado y atendido anteriormente: la doctora Patricia, que me parecía tan linda con su voz gruesa y sexy, sus ojos negros debajo de esas pobladas cejas y esa cabellera…esa cabellera ondulada y esponjada muy a la onda de los 80´s que me tenia loco…loco…
A la tarde siguiente la resaca de rigor estuvo acompañada de hincones en el corazón y de efímeros adormecimientos en el brazo y el pecho; no podía decirle nada a mi madre pues daría el grito en el cielo y es que claro me olvide señalar que tengo una lesión en el corazón, descrita como una “dilatación aórtica” y supe de inmediato que la payasada de la noche anterior me pudo haber costado la vida o un buen susto. Llame a mi novia para contarle lo sucedido, hacía varios días que no hablábamos y me escuchó por el celular en silencio solo para acotar al final: “ya estás bien grandecito para medir tus actos Fernando”, yo no podía decirle nada…obviamente la había cagado …”¿sabes qué? no me llames para contarme cosas que me dan más cólera”…-¿mas?-...”oye estoy ocupada ¿ok?....mira…vente mañana en la noche a la casa que tengo que hablar contigo…chau”, era obvio que las cosas entre nosotros no iban bien, yo había perdido hacia meses mi trabajo y nuestra relación iba de mal en peor, pero ahora no debía pensar en cosas del “corazón” sino en mi corazón literalmente hablando.
El día lunes en la mañana fui al hospital a sacarme una cita con la cardióloga que me había diagnosticado y atendido anteriormente: la doctora Patricia, que me parecía tan linda con su voz gruesa y sexy, sus ojos negros debajo de esas pobladas cejas y esa cabellera…esa cabellera ondulada y esponjada muy a la onda de los 80´s que me tenia loco…loco…
-Buenos días Fernando a los años…-
-Doctora ¿Cómo esta? (tan rica como siempre)
-Toma asiento te escucho…
-Gracias..eee mmmm…mire doctora aun no me he hecho el examen que usted me sugirió, por lo que he venido es lo siguiente…eeeehh…mmmm mire usted sabe…que en año nuevo….hay fiestas y juerga …¿no?...mire yo estuve de fiestas..jeje!...y la segunda semana de enero en casa de mi amiga…Le conté con lujo de detalles lo ocurrido en casa de la chata aquella noche y veía como sus ojos me escudriñaban con una mezcla de complicidad, decepción y desapruebo que me fascinaba.
Tras lo contado me auscultó y examino y con voz y mirada ahora si totalmente desaprobatoria me dijo…-Te ha podido ir muy mal Fernando…Tu corazón se ha podido detener, lo que te ha dado es un ANEURISMA CARDIOVASCULAR LEVE…-
Me asuste de solo oír la palabra aneurisma y baje la mirada ante mi cardióloga, sintiéndome el más estúpido e irresponsable ser. Tras recibir las indicaciones y comprar las pastillas que hacia mas de un mes había dejado de tomar me fui a casa, le mentí a mi madre y pase una tarde sumergido en los pensamientos más desalentadores y con un sentimiento de culpa que me pasaba como grilletes en las orejas.
En la noche tome un carro hacia Chorrillos para ir donde mi novia como habíamos quedado el día de ayer. Llegue a su casa y nos miramos, ella leyendo en mi rostro la culpa y la estupidez admitida y yo leyendo en su rostro y en sus ojos que nada bueno pasaría esa noche. Le conté todo lo ocurrido y vaya que eso cayó como cereza en un pastel que pronto se estrellaría en mi cara, nos quedamos en silencio unos segundos larguísimos y eternos hasta que ella me dijo certera y directa como suelen ser siempre las mujeres: “Fernando esto está de más ya no aguanto estar contigo, perdóname…pero es así…” crash!!, en ese instante mi corazón recientemente golpeado por un aneurisma cardiovascular leve se hizo añicos por un rompimiento de relación grave y ni toda la droga del mundo me hubiera hecho sentir tanto como esas catorce palabras dichas mirándome a los ojos y con la certeza de quien dice una verdad indiscutible.
Para que entrar en detalles de lo dicho, lo expresado, de la dramatización teatral de la situación, de los porqués, los cómos, los cuándos y los dóndes discutidos. Salí de su casa por última vez tras un frio y de mal gana abrazo dado que se resbalaba de mis espaldas como una gran cagada de paloma cayendo al frio y húmedo pavimento, eran las 11:00 pm y me fui caminando hasta mi casa en La Victoria con la tristeza, la rabia, el dolor y sobre todo la certeza, la jodida certeza de que sí; aunque me haya destrozado el corazón y aunque sienta toda la mierda revuelta en mi…ella tenía razón: SE ACABO. Llegando a mi barrio y exactamente a la vuelta de mi casa ya cansado por la caminata y mas cansado aun por pensar tantas cosas y lamentarme tantas veces me pareció oir pasos atrás mio cuando estaba volteando alguien se me colgó del cuello tirándome al piso, ¿esto es real? pensaba mientras cinco rateros me bolsiqueaban en el suelo y hacían caso omiso a mis “no tengo plata”, “soy del barrio” y demás inútiles expresiones. Felizmente no me robaron el celular y solo se llevaron las dos tristes monedas que me alumbraban. En ese momento ya la ira me tenía dominado y hubiese querido tener un arma para asesinar a esos hijos de la grandísima puta y quizás a la mujer que horas atrás me había mandado al diablo, pero no podía y para ser honesto…tampoco lo haría.
A la mañana siguiente desperté hecho mierda física y emocionalmente y me reí sarcástico y patético al pensar en que loca es esta vida, en que jamás la vida te da una racha de alegrías, como que en una semana te agarres a una flaca buenaza si estas soltero, te encuentras 100 dólares en el parque y en la chamba te ascienden…JAMAS!!!… o que en un mes te ganas un viaje, te regalan algo que hace tiempo esperabas y volviendo al tema sexual te levantas un cuerazo…JAMAS!!!, pero si es lo más común que la racha de mala suerte te coja y te arrastre por el piso sin piedad alguna y en este caso en un mes o poco mas había perdido mi trabajo, casi me había muerto de un aneurisma “leve” , por lo que debía dejar de fumar mis batecitos y ahora para remate mi novia me dejó la misma noche que me atracan a la vuelta de mi casa…que cagada!!!.
Las siguientes dos semanas fueron asquerosas, con mi fantasmagórico existir, sin ganas de nada y sin poder consolar mi maldito dolor fumándome un delicioso troncho para escapar de la realidad y volar feliz olvidándome de todo, yo fumaba ganja mas de quince años y no me había pasado una semana sin al menos darle unos toques a un bate….que angustia!!!. El día jueves me fui solo al centro de Lima y me compre una chata de ron para el camino, me la tome caminando y llorando en uno de esos bajones horribles que me solían dar por pensar en la huevona de la que aun estaba jodidamente enamorado, me senté en una banca cerca a la Plaza Francia con la duda de llamarla…no me atreví. Me compre otra petaca y unos puchos y me fui a Quilca a hueviar, sentado solo cerca a un bar lo decidí, no iba a internarme para olvidarme de la marihuana, no iba a volver con la que ahora era mi ex, me iba a matar...a la mierda!!! Y me iba a matar fumándome tronchos hasta que el puto corazón me reviente!!!, pero eso iba a estar difícil y no lo podía hacer ahora ya estaba medio borracho y quería estar completamente lucido para irme al mero infierno y bien stone por los siglos de los siglos.
A los dos días, conseguí el dinero que ya había calculado iba a necesitar: veinte dólares para sacar un skunk buenazo y ponedor, veinte lucas para alquilar un cuarto en cualquier hueco en el centro, puchos, un par de encendedores y luego elegir algo de música para la respectiva ceremonia. Llame a un diler de Jesús María que conocía hace años, al que de vez en cuando le compraba yerba.
-Doctora ¿Cómo esta? (tan rica como siempre)
-Toma asiento te escucho…
-Gracias..eee mmmm…mire doctora aun no me he hecho el examen que usted me sugirió, por lo que he venido es lo siguiente…eeeehh…mmmm mire usted sabe…que en año nuevo….hay fiestas y juerga …¿no?...mire yo estuve de fiestas..jeje!...y la segunda semana de enero en casa de mi amiga…Le conté con lujo de detalles lo ocurrido en casa de la chata aquella noche y veía como sus ojos me escudriñaban con una mezcla de complicidad, decepción y desapruebo que me fascinaba.
Tras lo contado me auscultó y examino y con voz y mirada ahora si totalmente desaprobatoria me dijo…-Te ha podido ir muy mal Fernando…Tu corazón se ha podido detener, lo que te ha dado es un ANEURISMA CARDIOVASCULAR LEVE…-
Me asuste de solo oír la palabra aneurisma y baje la mirada ante mi cardióloga, sintiéndome el más estúpido e irresponsable ser. Tras recibir las indicaciones y comprar las pastillas que hacia mas de un mes había dejado de tomar me fui a casa, le mentí a mi madre y pase una tarde sumergido en los pensamientos más desalentadores y con un sentimiento de culpa que me pasaba como grilletes en las orejas.
En la noche tome un carro hacia Chorrillos para ir donde mi novia como habíamos quedado el día de ayer. Llegue a su casa y nos miramos, ella leyendo en mi rostro la culpa y la estupidez admitida y yo leyendo en su rostro y en sus ojos que nada bueno pasaría esa noche. Le conté todo lo ocurrido y vaya que eso cayó como cereza en un pastel que pronto se estrellaría en mi cara, nos quedamos en silencio unos segundos larguísimos y eternos hasta que ella me dijo certera y directa como suelen ser siempre las mujeres: “Fernando esto está de más ya no aguanto estar contigo, perdóname…pero es así…” crash!!, en ese instante mi corazón recientemente golpeado por un aneurisma cardiovascular leve se hizo añicos por un rompimiento de relación grave y ni toda la droga del mundo me hubiera hecho sentir tanto como esas catorce palabras dichas mirándome a los ojos y con la certeza de quien dice una verdad indiscutible.
Para que entrar en detalles de lo dicho, lo expresado, de la dramatización teatral de la situación, de los porqués, los cómos, los cuándos y los dóndes discutidos. Salí de su casa por última vez tras un frio y de mal gana abrazo dado que se resbalaba de mis espaldas como una gran cagada de paloma cayendo al frio y húmedo pavimento, eran las 11:00 pm y me fui caminando hasta mi casa en La Victoria con la tristeza, la rabia, el dolor y sobre todo la certeza, la jodida certeza de que sí; aunque me haya destrozado el corazón y aunque sienta toda la mierda revuelta en mi…ella tenía razón: SE ACABO. Llegando a mi barrio y exactamente a la vuelta de mi casa ya cansado por la caminata y mas cansado aun por pensar tantas cosas y lamentarme tantas veces me pareció oir pasos atrás mio cuando estaba volteando alguien se me colgó del cuello tirándome al piso, ¿esto es real? pensaba mientras cinco rateros me bolsiqueaban en el suelo y hacían caso omiso a mis “no tengo plata”, “soy del barrio” y demás inútiles expresiones. Felizmente no me robaron el celular y solo se llevaron las dos tristes monedas que me alumbraban. En ese momento ya la ira me tenía dominado y hubiese querido tener un arma para asesinar a esos hijos de la grandísima puta y quizás a la mujer que horas atrás me había mandado al diablo, pero no podía y para ser honesto…tampoco lo haría.
A la mañana siguiente desperté hecho mierda física y emocionalmente y me reí sarcástico y patético al pensar en que loca es esta vida, en que jamás la vida te da una racha de alegrías, como que en una semana te agarres a una flaca buenaza si estas soltero, te encuentras 100 dólares en el parque y en la chamba te ascienden…JAMAS!!!… o que en un mes te ganas un viaje, te regalan algo que hace tiempo esperabas y volviendo al tema sexual te levantas un cuerazo…JAMAS!!!, pero si es lo más común que la racha de mala suerte te coja y te arrastre por el piso sin piedad alguna y en este caso en un mes o poco mas había perdido mi trabajo, casi me había muerto de un aneurisma “leve” , por lo que debía dejar de fumar mis batecitos y ahora para remate mi novia me dejó la misma noche que me atracan a la vuelta de mi casa…que cagada!!!.
Las siguientes dos semanas fueron asquerosas, con mi fantasmagórico existir, sin ganas de nada y sin poder consolar mi maldito dolor fumándome un delicioso troncho para escapar de la realidad y volar feliz olvidándome de todo, yo fumaba ganja mas de quince años y no me había pasado una semana sin al menos darle unos toques a un bate….que angustia!!!. El día jueves me fui solo al centro de Lima y me compre una chata de ron para el camino, me la tome caminando y llorando en uno de esos bajones horribles que me solían dar por pensar en la huevona de la que aun estaba jodidamente enamorado, me senté en una banca cerca a la Plaza Francia con la duda de llamarla…no me atreví. Me compre otra petaca y unos puchos y me fui a Quilca a hueviar, sentado solo cerca a un bar lo decidí, no iba a internarme para olvidarme de la marihuana, no iba a volver con la que ahora era mi ex, me iba a matar...a la mierda!!! Y me iba a matar fumándome tronchos hasta que el puto corazón me reviente!!!, pero eso iba a estar difícil y no lo podía hacer ahora ya estaba medio borracho y quería estar completamente lucido para irme al mero infierno y bien stone por los siglos de los siglos.
A los dos días, conseguí el dinero que ya había calculado iba a necesitar: veinte dólares para sacar un skunk buenazo y ponedor, veinte lucas para alquilar un cuarto en cualquier hueco en el centro, puchos, un par de encendedores y luego elegir algo de música para la respectiva ceremonia. Llame a un diler de Jesús María que conocía hace años, al que de vez en cuando le compraba yerba.
-Alo Tonyto, ¿Qué tal brother?...soy Fernando…nando pe´
-¿Qué tal pes primito? Oe ¿tienes algo ahí pa´ la cabeza?
- Puta causa…sácame veinte coquitos pes, pero de lo mejorcito que tengas…tu sabes , de la hierbita que es pa´ tumbes…que me salgan tres o cuatro batecitos…pero algo bonito pe pa´ tu causa…
-Ya perfecto…te caigo en 15 minutos.
Con la ganja en mi poder, el paquetito de rizlas, los encendedores, unos puchos y mi disco favorito: “Temple of the Dog” en la mochila estaba listo, no le diría nada a nadie, ni dejaría cartas para mi vieja o para mi ex, nada de nada me mataría y a la mierda, que se enteren cuando encuentren mi cuerpo. Llegué a un hotelito en la avenida Petit Thouars donde rente un cuarto de veinte soles, donde lo único que solicite era que no tenga ventanas y que me den un equipito de sonido, me dijeron que no había y que podría oír música en el DVD, acepte. Entre al cuarto y sus paredes color morado me hicieron sonreír pensando en que me iba a pasar de vueltas tremendamente, una cama de una plaza me esperaba y un televisor con DVD en un rack me servirían para musicalizar mi stoniana manera de dejar este mundo, coloque mis cosas en al pequeña mesa de noche que tenia y prendí la lamparita que en vez de la luz blanca me daba la ambientación que quería, encendí un cigarrillo y pedí que me alcanzaran un cenicero, el cual me lo subieron en el acto. Puse una de las canciones más pilas del disco (Your Saviour) para la ceremoniosa labor de armar mis tronchitos que pitada a pitada me elevarían hasta dejar de existir. Arme tres bates bien taypa y me reí al pensar si podría fumarme tres dedos de ogro como los que tenía en mis manos y pensé por un momento en lo piña que sería si me fumo todo esto y simplemente pierdo el conocimiento o me pasa cualquier estupidez menos morirme. Sería cojudo, pero conociéndome…la música era perfecta “whisper to me my tragic late, whisper to me my tragic end but don´t give me your saviour”.
Era hora de encender el primer joint, me lo lleve a la boca pensando en cómo darle las primeras pitadas y al prenderlo le di un buen toque sin llegar a atorarme, bote la primera bocanada de humo, mientras “Wooden Jesus” sonaba, me sentía en el camino a la stoneada y le di varios toques suaves como si fuera un cigarrillo, disfrutando de la sensación y aún con mi corazón quieto, pero ya sonriendo y sintiendo como mis neuronas se elevaban y se chocaban contra mi cráneo como globos llenos de helio que no dudarían en atravesar mi cabeza y volar libres y sin límites, seguí dándole pitadas y ya el joint estaba a más de la mitad y yo estaba completamente drogado oyendo esa canción que decía: “wooden Jesus where are you from, Korea, Canada or maybe Taiwan” y yo me alucinaba a un Jesús viajando por todo el mundo para hacer sus predicas y enseñarles a sus discípulos en eventos donde debías sacar tu pre venta y mismo Deepak Chopra te lo vendían como una oportunidad única de escuchar aa mesías, al salvador que llegaba a nuestro país para dos conferencias en el centro de convenciones…jajajajajajajajja seria chistosísimo…¿qué Stone no?, segui fumandome el bate y ya sentía en mi pecho como mi ritmo cardiaco cambiaba y cada latido lo sentía como retumbaba dentro de mi pecho, dentro de mi cabeza, dentro del cuarto como si estuviera con muchos parlantes…le di el ultimo hit al bate que ya era una pavita insignificante y el trip me agarro, me levante de la cama para cambiar de canción y puse “Reach Down”, que bestia ese intro de guitarra, cerré los ojos simulando que la tocaba y al entrar la batería de Cameron sentí como el ritmo cardiaco se alineo con el ritmo de la batería y sentía no sé si el bombo o mi corazón o ambos retumbando en mi cabeza, en mi pecho y en el cuarto, estaba voladazo y tuve la concha de encender un cigarrillo para que me suba mas la stoneada. Sentía que la música y mi corazón sonaban fuertísimo junto a la voz de Cornell y al acabar el pucho dude mientras me quedaba pegado al espejo viendo mi cara si debía ya encender el siguiente troncho o esperar un poco…me veía al espejo y me daba risa ver mis ojos achinados, inyectados y rojísimos y la sonrisa que no podía evitar borrar de mi rostro. Que rico sentirme así completamente volado y no pensar en nada ni en nadie si aparecia mi ex en mi cabeza Chris Cornell la botaba de una patada con esas botas de metalero que usaba en las épocas primigenias de Soundgarden y si aparecía mi vieja las guitarras reventaban sus tímpanos haciéndola huir de mi mente. Acabo el tema y siguió “Hunger Strike” el cual cante como un desaforado parado encima de la cama alucinando que era un rock star. Tras acabar el tema y oír en mi horneada cabeza los aplausos del publico sentí un hincón en el pecho y dije uy!...se viene la huevadita…así que sabía que era momento de fumarme el otro troncho, total la idea era recontra pasarme de vueltas.
Encendí el siguiente troncho y esta vez le di un súper hit que me patio el pecho como si Van Damme me hubiera conectado con una de esas patadas voladoras que le propinaba a sus adversarios en bodrios como “León …Peleador sin ley”, sonaba “Pushing Forward Back”, y su fuerza me pasteleo haciéndome fumarme ese troncho mientras rockeaba como un poseso y dándome cuenta de que todo me daba vueltas, de que las moradas paredes del cuarto se convertían en las letras del logo de “Temple of the Dog”, y que el pecho volvía a tener esa forma de globo donde mi corazón al ritmo de la batería latía a su antojo y retumbaba en mi cabeza con un eco vacío y medio triler que me hizo quedarme parado sintiendo que la alfombra del piso se hacía profunda y crecía hasta llegarme a las rodillas, a la cintura, al cuello y le di el último toque al bate; trataba de hablar pero no me podía oír la voz y sentía que la alfombra me rodeaba y me acaloraba , no sabía que pasaba si yo me había vuelto diminuto en mi locura o la alfombra se había agrandado y sonaba “Call Me a Dog”, de repente abrí los ojos o desperté o volví a la realidad , no sé como describirlo y estaba parado junto a la cama me dije a mi mismo : “asu estoy stonazo” y me acosté en el piso, la música sonaba y miles de pensamientos flotaban en mi mente , sentía cada instrumento en mi cabeza, mis latidos que se aceleraban y se bajaban, mi respiración, bulla en la calle, un perro ladrando muy lejos y una pareja que cachaba a mi lado, empezó a sonar “Times of Trouble” y era perfecta sentí el piso tan suave y cerré los ojos, estaba flotando en el agua y sentía los gemidos de esa huevona a la que se follaban a mi lado, sentía que estaba desnudo y al palo y me empecé a correr la paja; sentía que me hundía ya no en agua sino en una suave textura y sentía que todo olía a sexo, fuertísimo no abría los ojos y mientras me la corría con una mano con la otra tocaba y me daba cuenta que estaba echado encima de una peluda vagina y entre los pendejos de quien sabe quien rodaba y me acercaba a una vulva húmeda y caliente que me hacia sudar y delirar…no tenía conciencia de nada sin embargo podía sentir en mi cabeza palabras con ecos que me decían E-S-T-O-Y L-O-Q-U-I-S-I-M-O….sentí que mi corazón se acelero y los gritos de la cojuda del cuarto de al lado estaban a mil, yo sentía que me metía dentro de la chucha en donde me arrastraba y en ese momento desperté, abrí los ojos o no sé qué…y me vine sintiendo que me explotaba el pecho, el cerebro y los huevos, que cada poro de mi cuerpo tembló, me senté y me di cuenta que estaba desnudo y me empecé a carcajear de lo pajera y loca de mi stoneada…estaba locazo y sentía que las piernas y la columna vertebral no me respondían , me pare y me chorree como una gelatina en la cama y al caer de bruces en ella sentí un dolor en el pecho y mi ritmo cardiaco lento, el aire me faltaba y trate de ponerme de pie, me senté y alcancé el control remoto para cambiar de canción, sonaba la penúltima del disco “Four Walled World”…”Well she´s tired and she´s tired of this life, she´s been leading too long”, me quede pegado oyendo la canción y sintiendo que también estaba cansado de mi vida, de mi casa y de todo, a la mierda mi familia, a la mierda esa cojuda que me dejo, a la mierda todo y que si había decidido irme a la mierda no iba a echarme para atrás ni cagando. Prendí el ultimo pucho y al darle unos toques , sentí que el corazón cambiaba y se aceleraba, los brazos en especial el izquierdo me empezó a pesar en medio de ese hormigueo que me hizo recordar la noche en la terraza de la chata, ese hormigueo que ahora mucho más intenso recorría mi brazo izquierdo desde los dedos hasta el hombro y mi pecho en la zona de mi corazón, que ya estaba pidiendo piedad creo yo. Me derrumbe en el piso y ya no sentía mis manos, ni mis piernas…me acerque a la mesa de noche y cogí el tercer bate…lo mire y me quede pegadazo viéndolo , me senté en la cama y sonaba “All Night Thing”…que linda es esa canción pensaba y quería cantarla pero no sentía mi voz….veía luces en el techo: moradas, verdes, amarillas y todo olía a marihuana, se me empezaron a salir las lagrimas y me sentí tan bien, sentía mis piernas como gelatina y las veía doblarse como si fueran las de un muñeco, y mis dedos los veía alargarse y mis manos hacerse chiquitas y me pesaban tanto…sonreía y sentía que mis labios se agrandaban tanto que la sonrisa deformaba mi cara, se acabo la canción y yo quería poner “Say Hello To Heaven” para fumarme4 el ultimo troncho…pero como acercarme al control que estaba lejísimos según yo..hice un esfuerzo y lo alcancé , puse la canción que quería oír y el cuarto se volvió mágico de nuevo, mi cabeza me daba vueltas y el corazón estaba más loco que yo, empeze a sudar mas de lo normal y eso que estaba desnudo, sentía mareo y la música la sentía lenta como si estuvieran tocándola ahí en el cuarto pero habiendo bajado las revoluciones, sentí la voz de Cornell como un susurro en ambos oídos y decidí que debía prender el bate, mi corazón estaba a mil y cada latido era un hincón, las gotas de sudor corrían por mi sien, por mi pecho, por mi espalda, por mis manos, me lleve el troncho a la boca y no sé cómo se quedo ahí, cogí el encendedor y lo acerque, lo accione. Y vi una luz.
Gale
17 Oct 09
17 Oct 09

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