Insomne por los exesos de las fiestas, me conectè al facebook, como de costumbre y me acabo de enterar al leer un post del maestro Henrry Mitrani de que nos ha dejado el señor Juan Casusol "Juanito"; dueño del mìtico bar barranquino que lleva su nombre. Estoy muy sorprendido y es que es lamentable empezar el año con una noticia tan trizte. pasados 25 minutos del inicio de este 2010, un paro cardiaco se llevò al señor Juanito a los 97 años de edad. Mientras en el distrito, en el triangulo de Cajamarca: barranquinos de nacimiento y de corazòn nos divertìamos como locos en la fiesta callejera que año a año se organiza para recibir el año, entre cohetes, anticuchos, chelitas, buena mùsica y sobre todo muy buena onda, en un tono que ya se esta haciendo un clàsico y que cada vez trae mas gente.Si bien no he sido un caserito del bar -como muchos amigos y conocidos-, estuve ahì hace una semana mas o menos en seguidilla del recibimiento del cumpleaños de mi causa Cherman disfrutando de las ricas chelas con los amigos, pero repito caserito del Juano no soy; se preguntaran què me motiva a escribir esto entonces...pues dan las casualidades de que hace muchos años atras, antes de conocer el Barranco de juerga y conciertos, antes de enamorarme del distrito al casi vivir en el tras trabajar en la recordada jato del gato Fortunato, en la calle Buenaventura del barrio de La Viñita y recorrer a diario sus calles, sus huecos y bodegas, sus parques y malecones, sus fiestas de BARRIO y carnavales, antes de enamorarme de una barranquina y arraigar mi feeling por el distrito...antes de todo ello, siendo un niño era muy comùn ir a visitar los domingos al Gordo en "la pampa" de Barranco...a mi tio Guillermo Elera, hermano de mi abuela; un señor de gran tamaño e igual dimensiòn en caracter, humor, apetito y criollada; carpintero de oficio y arquitecto capazo formado en el oficio y la Universidad de la vida y la calle, padre de 6 hijos con los que siempre tuve una relaciòn de primos mas que de tìos y una esposa -mi tìa Aleja- con una sazòn espectacular de esas de mamà old school.
¿Y donde era esta "pampa", pues en la calle Independencia; "pampa" que con el sudor de mi tìo y sus hijos se fue convirtiendo en una casa linda, grande, con jardines, huerto y muchos animales y una edificaciòn de dos pisos en el segundo habitaba mi familia y en el primero: el dueño de la propiedad; el señor Juan Casusol; padrino de mi tìo Guillermo; quien al ser muy pobre recibiò cobijo en el terreno del señor Juanito a cambio de su trabajo. Perros, gato, patos, cuyes, gallinas, lora, conejos y demàs -hubo hasta un aguila en una temporada en esa casa- eran para mi la distracciòn en esa casa, en esos jardines donde arrancaba las manzanas para lavarlas y comerlas despuès de almorzar 2 o 3 platos gigantes de los ricos manjares de mi tìa, porque en esa casa era asì. comìas riquìsimo hasta reventar. En el primer piso o sèa en la casa de Don Juanito o "el viejo" como le decìan cariñosamente en mi familia, la cosa era distinta; un living comedor finìsimo, una amplia cocina con inmenso refrigerador, donde siempre habìa helados -que le encantaban al señor Juan-, una sala para ver un gran televisor que reposaba su inmensidad en un fino mueble de madera y guardaba a demàs el VHS y las peliculas -que no indicare de que tipo abundaban- y còmodos sillones para completar el salòn, baños impecables y claro, la habitaciòn de Don Juan, el siempre subìa a almorzar feliz las delicias de mi tìa y disfrutar la sobre mesa conversando con el gordo, sus hijos y mis padres, cuando caìamos por ahi. Yo pequeño -de edad, mas nò de tamaño- dejaba la mesa con la panza re llena y me iba a pasear por los jardines, ver a los animales o bajaba sigiloso a comerme los helados y recorrer en silencio la casa de Don Juan. Mi familia le tiene mucho cariño a Juanito y de esto son testigos sus hijos, con quienes no tuve relaciòn alguna, sin embargo si recuerdan a mis padres, como corroborè la ùltima vez que pise el bar y converse con uno de ellos diciendole que era sobrino nieto del señor Guillermo. Recuerdo mucho las anecdotas de las que se hablaban en la mesa dominguera aquellas tardes, las idas a los mundiales de Don Juan, sus viajes, sus comienzos de su querido local, fundado un 16 de junio de 1937 cuando en vez de bar era una tienda de abarrotes, que luego tras ofrecer tragos y esos sanguches y platos frios se volviò en uno de los locales mas populares, clàsicos y bohemios de la capital.
Esto màs que una remembranza ligada a la bohemia y culta aureola del nombre "Juanito", es un texto ligado a gratos recuerdos y sentimientos familiares de domingos de comida riquisima, muchas lizuras, mucha risa y las interesantes conversaciones oyendo a la Sonora Matancera o mùsica criolla. Mi familia se mudò a Chorrillos y Don Juanito a la eternidad. Recuerdo que cuando alguna de las tantas veces entre al bar a pegar afiches en esas paredes empapeladas, vi a Don Juanito y lo saludè, pero el ya no me reconocìa y me quedaba con las ganas de sentarme a su lado y hacerle recordar quien era, hablandole de mi padre o mi tìo, para charlar en una de esas mesas que tantas copas han sostenido, hubiera sido genial y me arrepiento de no hacerlo...mas ahora que se que no lo volverè a ver hasta que de alguna manera nos cruzemos en el camino y quizas me pueda tomar con el una copita de vino. Salùd Don Juanito.
Gale
2 Enero 2010
3 am
Entrevista a Don Juanito realizada por Henry Spencer




